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sábado, 9 de enero de 2016

AVENTURA EN BALI 1: DE UBUD A LOVINA

- He encontrado un vuelo para Navidad a Indonesia super bien de precio. ¿Nos vamos?
- ¿A Indonesia, en serio? Pero si es uno de los países que más ganas tengo de visitar, además la vida allí es muy barata.. (respondo sobresaltada al oír la proposición). Otra cultura, otro continente, temperatura de verano en invierno, templos, paisajes, gastronomía... Vámonos.
Aquí comienza todo.


El 25 de diciembre, recién inaugurada la Navidad, pusimos rumbo a la isla de Bali. Treinta y dos horas de viaje que han incluido cuatro aviones, tres autobuses y un coche (haciendo escala en Madrid, Arabia Saudí y en Yacarta). Por cierto, en Arabia Saudí nos pararon por llevar una lata de cerveza en la mochila, creíamos que al ser un vuelo transfer no tendríamos que pasar de nuevo los controles de seguridad. ¡Vaya torpeza la nuestra! Metieron a mi compañero en un cuarto casi media hora y a mí me dejaron en un pasillo sin saber muy bien qué estaba pasando. Al final todo salió muy bien. La cerveza, que se estaba haciendo famosa en el aeropuerto por la cantidad de trabajadores que fueron a verla, terminó siendo facturada rumbo hacia nuestro destino.
Llegamos de noche, destrozados del viaje, pero eso era lo de menos. Apenas sin luz, ya intuíamos las grandes diferencias y los misterios que  se guardaban en esta fantástica Isla. Llegamos al hotel atravesando un campo de arroz repletos de sapos. ¡ Cuidado con pisarlos!
El primer destino que elegimos fue Ubud.


Centro artístico y cultural de Bali. Grandes artistas se aglutinan en su mercado, mostrando su valía y sus impresionantes diseños. 












La verdad es que supe de este rincón del mundo cuando me leí el libro "come, reza, ama" y aunque en un principio no íbamos a pararnos aquí, por desconocimiento, después cambiamos de opinión al investigar un poco sobre lo que nos podía aportar. De hecho, nos hubiese gustado quedarnos al menos una semana, ya que se ofertan talleres artísticos muy interesantes pero sólo teníamos nueve días y había mucho que ver y descubrir.
Antes de marcharnos fuimos a ver el parque de los monos, muy famoso y muy renombrado en los blogs y a nosotros nos encantó.




Se trata de un lugar donde estos mamíferos tan avispados se encuentran como en casa. Los hay por toda la isla, rodeados de un estilo selvático  salpicado con tintes culturales.


Los animales se encuentran libres, salvajes, hay que tener cuidado porque son imprevisibles.


Aunque pueden sorprenderte y hacerte una visita inesperada y divertida

Para moverse por la isla una opción muy cómoda y a muy buen precio es alquilar un coche con conductor. El traslado de Ubud al norte de la isla, con paradas en sitios emblemáticos y con una duración de unas seis horas sale alrededor de 30 euros. Si se alquila entre cuatro personas el precio rondaría unos 7,5 euros, más barato que el autobús.
En nuestro recorrido visitamos una plantación de café y probamos el más famoso del mundo, nos contaban que una pequeña tacita de este café podría costar alrededor de cinco euros. El excelente sabor se consigue gracias a un animalito. 


El café llamado Kopi Luwat se consigue alimentando a este animal únicamente con granos de café. De sus excrementos salen los famosos granos catalogados como los más sabroso del mundo. A mi particularmente no me gusta el café, y reconozco que este sabor me gustó.

De vuelta a la carretera la siguiente parada la realizamos en el famoso lago Ulun-Danu-Batur, dedicado al dios del lago


Paraje encantador envuelto en un clima un poco misterioso y abrumador

Rodeado de un embarcadero que rebosa quietud. 


Fué construído en el año 1926, y es el más bello de la isla, verlo al atardecer impresiona 



Nos sorprendió la ausencia de turismo europeo, casi en su totalidad eran de origen asiático y les encantaba hacerse selfies con nosotros, les llamaba mucho la atención nuestra piel blanca, supongo que como a nosotros sus rasgos. En el fondo es curiosidad mutua.


Disfrutamos en este idílico lugar de unas danzas balinesas que nos ofrecieron unas niñas, siempre con sus sonrisas en la cara, como todos en esta isla


Después de seis horas llegamos a  Lovina. Lo cierto es que la mayoría del turismo en Bali está en el sur, pero optamos por recorrer la parte norte, que aunque sus playas no son tan espectaculares hay mucho que ver, sobre todo a un nivel más auténtico. Pero eso lo contaré en la siguiente entrada, en este punto de nuestro viaje no teníamos ni idea de lo que aún nos estaba esperando.

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