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domingo, 17 de enero de 2016

GRECIA CLÁSICA: INDISPENSABLE

Hola a todos de nuevo!!!
Aquí os traigo una entrada que para mí es muy especial, ya que la hice con mi hermana. Son pocos los viajes que he podido compartir con ella, así ,que si no os importa, se la dedico y ojalá podamos hacer más cosas juntas. Te quiero chochete.


Resultado de imagen de grecia clásica



Esta vez hicimos el viaje la mitad por nuestra cuenta y la otra mitad en un circuito de tres días por alguno de los lugares más emblemáticos del país.
Cogimos un vuelo Madrid-Atenas, llegando al hotel a las 5 y media de la mañana(ya que el vuelo era nocturno) sin dormir. El señor que nos recogió en el aeropuerto nos comunicó que por un cambio en la organización íbamos a empezar primero el circuito y que nos recogían a las seis y media de la mañana. 
Estábamos perplejas.
- ¡Estará de coña no? -decía mi hermana desconcertada- Será el humor griego... o no....
Pues no, era tal cual, sólo nos dió tiempo a darnos una ducha y dar una mini cabezada de media hora.
Nos montamos en el bus con el resto de los compañeros y a empezar nuestra aventura.
He de decir que este primer día fuimos unas antisociales, parecía que nos había picado algo, ya que lo único que hacíamos era dormir entre destino y destino. Estábamos zombis. 

La primera parada fue en el Canal de Corinto.





Sólo tiene 21 metros de ancho y lo construyeron para que los barcos no tuvieran que dar toda la vuelta. Se ahorraba mucho tiempo.


A dormir otra vez. Nos volvimos a despertar al llegar a Epidauro donde se encuentra el santuario de Asclepio con su famoso teatro y su increíble acústica


 Podías decir en el escenario algo en voz suave. Daba igual, se enteraban desde la primera a la última fila. Nos contaban que este sitio era una especie de hospital donde no sólo se trataba a los enfermos con medicina para el cuerpo, sino también para el alma. Por eso tenían este teatro, para distraerlos y hacer que olvidaran sus males. ¡Qué idea más maravillosa! La felicidad alivia el dolor. Creo en eso.
A dormir de nuevo. La siguiente parada fué en Micenas, una de las acrópolis más famosa de la época prehistórica.
 lo que más nos gustó las puerta de los Leones

y la tumba de Agamenón.


De nuevo al bus, llegamos ya anocheciendo a la ciudad de Olimpia. 
A la mañana siguiente ya estábamos con las pilas puestas.  Empezamos a ser conscientes de la calidad de la guía que nos acompañaba. ¡Cómo lo narraba todo!.Tenía unos conocimientos brutales y nos los mostraba de forma muy amena.
-¡ KALIMERA!- así empezaban todas sus frases. Significa " hola" en griego.
Olimpia y todos los relatos que nos iba transmitiendo nuestra guía nos encantaron (ojalá recordara su nombre porque es sin duda para recomendarla)


  Olimpia fué la primera ciudad donde se celebraron los juegos olímpicos allá por el 776 A.C. y dedicados al Dios Zeus. También se hacían cada cuatro años y el periodo de tiempo entre dos celebraciones se denominaba "Olimpiada". Los atletas  eran hombres y participaban desnudos. El público únicamente podía ser masculino.


La palabra gimnasio deriva del griego  y significa desnudez. Era el lugar donde se entrenaba y practicaba el deporte. Ha trascendido hasta nuestros días.
También aprendimos el origen de la palabra estadio, que no está relacionada con la arena o el lugar de hacer deporte sino con las dimensiones. Un estadio era una unidad de medida (183 metros).


Aquí están los 183 metros antes mencionados.
Hay muchos más datos sobre esta civilización y todo lo que nos ha aportado, pero es mejor que si hacéis el viaje lo vayáis descubriendo por vosotros mismos. Increíble averiguar el origen de muchas de nuestras costumbres.


Sólo mencionaros este olivo milenario, que al parecer era del que se sacaban las hojas para confeccionar las coronas de los ganadores.
No olvidéis visitar el museo y contemplar esta maravilla escultórica.
                                

Al día siguiente amanecimos en Delfos.
Según parece aquí está el centro del mundo.


Concretamente en este punto.
Si Olimpia tenía historias que me enamoraron, Delfos no se quedaba atrás. 
Nos hablaron de Isopo y sus Fábulas, del Oráculo, que al parecer era todo un engaño. Intentaban coger a jovencitas, un poco cortitas de inteligencia, y las metían en un cuarto cargadas de humo y otras sustancias. Como se quedaban un poco traspuestas, por la atmósfera que estaban respirando, parecía que estaban en trance. El problema fué que los griegos cuando se encontraban a alguna por la calle la cargaban al hombro y se las llevaban a sus casas. Tenían mujer y oráculo. Los monjes tuvieron que poner remedio a esto ya que se estaban quedando sin jovencitas, así que las cambiaron por mujeres ancianas y feas (de ahí el mito de las brujas y del concepto que tenemos de ellas físicamente).


A pesar de que hay una gran cuesta ascendente y el calor era asfixiante en verano, mereció mucho la pena el esfuerzo.



Disfrutamos mucho de la historia y del paisaje.
Pusimos rumbo a Atenas, dejamos a nuestros compañeros de viaje y nos quedamos en la capital recorriendo sus calles y su cultura.


Decidimos hacer un mini crucero de un día por tres islas cercanas Egina, Poros e Hydra. En un sólo día, a bordo de un barco turístico, podías visitarlas las tres, y nuestro objetivo era darnos un gran chapuzón en el mar Egeo.

Nos gustó mucho pasear por sus calles de cal blanca y contemplar el ambiente que se respiraba.


Aunque era un barco muy para guiris, creo que merece la pena hacerlo si vas en verano, alivias el calor y pasas un rato muy agradable. Al final conseguimos ese ansiado chapuzón que nos sentó de maravilla y probamos sus aguas cristalinas. 



También disfrutamos de sus bailes folklóricos. 

Pero vayamos a visitar a la estrella de Grecia. El Partenòn.
Nuestra encantadora guía nos había sugerido que fuésemos a visitarlo a última hora, no se equivocó. Poca gente comparado con la mañana. Nos impresionó tanto que nos quedamos hasta el cierre.


Creo que este viaje se debe hacer una vez en la vida y visualizar el origen de nuestra civilización.



Tanto estudiar las Cariátides en diferentes etapas educativas y allí estaban, mirándonos. Aunque las originales están en el museo que también visitamos.

Los  dos últimos días seguimos recorriendo zonas de la Antigua Grecia, pero lo mezclamos con su gente ( muy cercana y de carácter parecidos a España) y la gastronomía, que también es  Mediterránea, donde el aceite de Oliva tiene mucho que decir.
 Los dolmades que son hojas de parra rellenas de arroz con verdura y carne nos encantaron.


y el exohikó que es un hojaldre relleno de cordero, verdura y queso. Para chuparse los dedos.


En fin, a pesar de todo lo vivido y aprendido y de la riqueza que da viajar, lo que más recuerdo y llevo en mi memoria es haberlo compartido con mi hermana. Grecia ahora tiene otros sentido para mí. Gracias por haber venido conmigo. ¿Repetimos?
















jueves, 14 de enero de 2016

DE BALI A LA ISLA DE JAVA

¡Hola a todos de nuevo! No me gusta dejar las cosas a medias, así que voy a intentar terminar el relato de este apasionante viaje y pensar en el siguiente.
Nos despedimos del Norte de Bali y pusimos rumbo al Sur. Aquí es donde se concentra el mayor número de turistas y las mejores playas de toda la isla, estando tan cerca queríamos verlo. Sin embargo, cuando coincidíamos con algún trotamundos que ya había estado allí siempre nos comentaban lo mismo. 
- ¡Está todo tan masificado que no vale la pena ni pasar un día! Afirmaban sin titubear. 
Otros, además, también añadían:
- Recorrerse medio mundo para contemplar ese tipo de turismo es de locos, puedes tenerlo más cerca sin necesidad de dar un salto tan grande. 
 Ya estábamos preparados para lo que nos podíamos encontrar.
Tardamos cuatro horas en llegar. Por el camino nos paramos para ver otras cascadas y despedirnos de uno de los lugares más idílicos que hemos visitado hasta el momento.



 No son tan impresionantes como las anteriores que visitamos pero nos cautivaron igualmente.
También divisamos dos lagos gemelos.


Llegamos a Kuta. ¡Qué diferencia! salían personas de cualquier rincón. La circulación era imposible. Muchas tiendas a ambos lados de la calle. Restaurantes por doquier. Se puede encontrar de todo. Me acordaba de la parte Norte cuando necesité compresas (cosas que pasan) y las que encontré eran de las gordas del año de la polka, super incómodas aunque útiles,claro. Aquí no me hubiese pasado...:)


A mí no me desagradó del todo, también tenía su punto, aunque es cierto que más de uno o dos días no le dedicaría. A no ser que sea eso lo que te apetezca, para gustos.....
Nos asomamos a la playa. Inmensa, llena de gente contemplando el atardecer. Pero muy sucia. Nos contó una lugareña que todo el plástico y las botellas que estaban en la arena las sacaba el mar en la temporada de lluvias. En la seca está todo muy limpio. ¡Qué pena me da todo eso! Si el mar lo arroja a la orilla es porque alguien en cualquier parte del mundo lo ha tirado. De verdad, ¡qué poca conciencia! No me lío con este tema porque me caliento y no termino.....
  Probamos el agua. Templada y gustosa. 
A pesar de todo nos hubiésemos quedado un día más para salir hasta el amanecer, pero había que continuar el viaje. Un avión nos esperaba rumbo a la isla de Java.
Yogyacarta. Ese era nuestro destino. Llegamos al atardecer. Nochevieja. nos alojamos en una Guest House con una familia encantadora, a las afueras. Nos recorrimos varias fruterías para encontrar uvas. Podía ser interesante contarle a nuestros anfitriones nuestra tradición. Las encontramos y las compartimos con todos los habitantes de la casa. Fué un momento muy divertido . Sobre todo porque las uvas tenían el tamaño de bolas de ping pong. Lo de comerse doce no lo terminábamos de ver jeje. Una por cada seis campanadas y ya ibas bien...:)

 El primer día del año los dedicamos a visitar los dos templos más impresionantes del país; Prambanan y Borobudur.
Madrugamos para que nos diera tiempo a visitarlos en el mismo día. Nuestros anfitriones nos habían comentado que podía ser un buen momento ya que era fiesta y habría menos afluencia de público.
Prambanan es un conjunto de más de 200 templos hindúes, declarado patrimonio de la humanidad. Su majestuosidad impresiona, pero más la belleza de sus relieves. Es una de los templos hindús más grandes del mundo.



Menos mal que el primer día del año la gente prefería quedarse en casita con la familia. ¡Qué barbaridad, allí no se cabía! 

 Para acceder al conjunto monumental hay dos puertas: una para los habitantes del país (que pagan un precio simbólico) y otra para los extranjeros donde se multiplica por cinco su precio. Eso sí, te dan una botellita de agua de cortesía (con el calor asfixiante que hace se agradece).
Se pueden visitar casi todos los templos. Ascendiendo por unas empinadas escaleras se encuentran representaciones de diferentes dioses hindúes. Vale la pena asomarse (si no soportas el olor a humanidad y a cerrado piénsatelo). Mucha gente se asoma, casi no tienes espacio para respirar y la ventilación brilla por su ausencia, pero a mi me gusta verlo todo. 


Unos muchachos muy simpáticos que nos pararon al ver que estábamos un poco perdidos nos explicaron que los templos estaban divididos en tres partes: la de los dioses, la de las personas de buen carácter y la de las personas de mal carácter. 
-¡ Pues vamos a ver la de las personas de buen rollito! jeje. Y fuimos a buscarlo.
Alquilamos un tandem por menos de un euro y llegamos a este mágico lugar.
 No sé si porque estaba más alejado o porque interesaba menos, la cosa es que estaba completamente vacío. ¡Guau, para nosotros!. Fantaseamos con lo chulo que sería grabar aquí un videoclip entre tanta historia, cada rincón nos parecía impresionante.

 Si este es el rincón de las personas de buen carácter nos lo quedamos. Aquí sí que pudimos contemplar todo su belleza y todos los detalles que se escondían. Sentíamos como si hubiésemos descubierto un lugar secreto por explorar. Como si no fuese de este mundo. Nos deslumbró.

 Teníamos que despedirnos, nuestro viaje continuaba. Me quedé con las ganas de ver un atardecer aquí. 
A la salida de los templos se encontraban numerosos puestos de artesanía. Nos detuvimos para adquirir algún recuerdo hecho a mano.
Compramos un par de instrumentos de percusión y esta amable señora nos regaló un tercero con una sonrisa de oreja a oreja.

Nuestra siguiente parada fue en Borobudur, el monumento budista más grande del mundo. Es un santuario y lugar de peregrinaje y la atracción más visitada de Indonesia.

Nos cautivó el atardecer con sus luces y sombras.

Se divide en distintos niveles. La historia de Buda está tallada por todo el templo.

Ascendimos hasta la cumbre y una señora nos fue contando el significado de los relieves más importantes.

No me extraña que sea el monumento más visitado del país. ¡ASOMBROSO!

El viaje está llegando a su fin.
El último día lo dedicamos a recorrer la ciudad  de Yogyacarta en moto, sobre todo su calle más famosa: Malioboro.
 Qué fin de fiesta más increíble. El ambiente de esta calle es alucinante. Parece que siempre están de celebración. Músicos, tuc-tucs, vendedores ambulantes, serpientes, buhos, mimos, disfraces.. ¡Cómo me gusta!

Asia en estado puro.

Mercados abarrotados.

Tuc tucs.

Terminamos cogiendo un tuc-tuc y paseando por toda la avenida repleta de una cultura muy diferente a la nuestra. Contentos de haber podido visitar este país y con ganas y proyectos de volver algún día. Quién sabe... De los lugares en los que me quedaría una larga temporada... la vida dirá...