Translate

sábado, 21 de julio de 2018

LO MEJOR DE COPENHAGUE

Copenhague, capital de Dinamarca y una de las ciudades más bonitas del Norte de Europa. Está considerada como uno de los lugares con más calidad de vida del mundo. Los daneses lo llaman "hygge" y para traducir esta palabra hay que pensar en las sensaciones que experimentamos cuando estamos a gusto, con un bienestar que  hace que te relamas y no quieres que ese momentito termine. Eso es un momento "hygge". Cervecitas con los amigos, un atardecer, un sueño placentero, la calidez del hogar... En eso es en lo que invierten los daneses y se nota.




Si vas a viajar a este país tienes que saber que el nivel de vida es alto por lo que hay que ir preparado. Si eres de los que te gustan conocer muchos lugares te recomiendo que te hagas con la Copenhague Card y así ahorrarás bastante, ya que es la más completa de toda Europa. Prácticamente puedes visitarlo todo con ella, incluído los sitios de más interés de los alrededores.
Pero comencemos con nuestros imprescindibles:

-Radhuspladsen: La plaza del ayuntamiento, muy diferente al resto de Europa. Su mitología y leyendas están plasmadas en esta plaza.



Si escuchasteis de niños historias como " El soldadito de plomo", "El patito feo", " La sirenita" y muchos más no dejéis de visitar el museo de Andersen, en la misma plaza. La verdad es que es una ciudad de cuento....






A los habitantes de este país les encantan los cuentos, las leyendas, los elfos.... En este museo hay una escalera piano. Cada escalón es una nota musical, me divertí como una niña.. Un momento muy hygge...

 - Stroget. La calle peatonal, dicen, más larga del mundo, la atravesarás muchas veces, también es la calle de las tiendas, no la busques, ella te encontrará.


- Nyhavn: La estampa que todos buscamos cuando vamos a la ciudad. El canal con las casas de colores. Precioso, para llevártelo en la retina. Una vista hygge.





Al atardecer es Mágico.


  Si me preguntas si vale la pena hacer el paseo en barco te diré que es uno de los imprescindibles. Las vistas desde el agua son espectaculares, además se atraviesan puentes muy bajos y estrechos y mola muchísimo ver al capitán manejando la embarcación.




La Sirenita y alrededores. La verdad es que es el símbolo más conocido, pero cuando descubres la ciudad hay tantas cosas que te enamoran que pasa a estar en un segundo plano, aunque la visita es obligatoria. Los jardines que la rodean sí valen que pases un buen rato disfrutándolos.




No os quiero engañar, está masificada, pero depende del águlo en el que hagáis la foto puede parecer que nadie pasaba por allí, pero lo que había en ese momento era esto.


Diferente verdad?
Mirad los alrededores que os comentaba.



El barrio de Christiania.
Había leído tantas opiniones diferentes acerca de él que tenía una cantidad de prohibiciones en la cabeza que nada tienen que ver con la realidad.

Se dice que no se pueden hacer fotos, pero no es así, sí que puedes, lo único es que tienes que evitar hacerlas en unos 50 metros que es donde están los puestos más especiales, jeje. Ahí es donde se pueden enfadar y mucho, pero sólo en esa parte. Es un barrio hippy con sus propias normas de convivencia, todo es de todos, las casas no se pueden comprar, se adquieren y si te vas pues el siguiente la ocupa, hay una gran lista de espera para vivir allí.






 Hay conciertos callejeros, bares de cervezas y restaurantes de comida vegana y buen rollito. No es nada peligroso. En medio del barrio hay un lago hipnótico donde desconectar del mundo ...


Disfrutad el momento. vale la pena y a la salida mirad lo que pone la puerta... "Estás entrando a la UE" , ya os digo, es muy especial


JARDINES DEL TÍVOLI.

En pleno centro, uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Conservan la estética original, lo mejor verlo en navidad o Halloween, pero si vas en otra época mejor al atardecer, eso me aconsejaron los Daneses, pues al atardecer entré. Todo lo que he visto está incluído en el precio de la Copenhague Card, incluída la entrada al parque, sin embargo para montarte en las atracciones tienes que pagarlas a parte. Si crees que te vas a montar en tres o más es mejor que pagues la pulsera que te vale para montarte en todo lo que quieras todo el tiempo.









 En verano hay actuaciones cada noche, cierran a las once, pero nosotros estuvimos hasta más de las doce tirados en el cesped y los daneses no nos molestaron, no se meten en problemas, cuando vimos salir a los trabajadores salimos con ellos... vaya momentazo hygge....



Hay atracciones para todos los gustos...algunas muy muy cañeras.

 Otro de los imprescindibles es disfrutar paseando como ellos y comer en sus mercados y observar lo relajados que suelen estar, cualquier rinconcito puede ser un momento hygge.





Hay también varias torres a las que puedes subir para contemplar la ciudad

Nosotros elegimos la de la Iglesia del Salvador, no sé si me he equivocado con el nombre, pero es muy fácil de localizar por su estética. Las escaleras van por fuera, si tienes vértigo no lo hagas, pero sino lo tienes es una pasada...





Hay muchos rincones que hay que descubrir, su calle más antigua


 Cientos de museos, canales por recorrer, palacios reales, iglesias...





Iglesias convertidas en restaurantes




Bicicletas y más bicicletas



Cervecerías artesanales



Restaurantes pintorescos y a buen precio



Esta ciudad tiene muchísimo que mostrarte, incluso sirenos debajo del mar. Os encantarán las historias que os cuenten. Disfrutad de un viaje muy hugge. 





jueves, 12 de julio de 2018

LOS MEJORES PUEBLOS DE LA COSTA AMALFITANA

La costa Amalfitana es un rincón de Italia situado en el Golfo de Salerno  que está formado por un conjunto de vistas, pueblos encantadores, acantilados y carreteras vertiginosas de gran interés turístico. Cada uno de sus municipios fueron declarados patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997.





Si te mareas en el coche con las curvas ve preparado porque para acceder a cada uno de sus rincones la carretera serpentea sin parar. De hecho muchos viajeros eligen la opción de visitar este paraíso con una excursión programada y un conductor experto. Nosotros lo hicimos por libre y la diversión está más que asegurada.
 Ya desde Nápoles en dirección a la costa puedes disfrutar de vistas espectaculares.


Aunque nuestro punto de partida fue Sorrento,


un poco más barato el alojamiento y con los transportes a la Isla de Capri de fácil accesibilidad.
 Hay tres poblaciones que no te puedes perder.

POSITANO
Un dato muy importante si vas por libre es el aparcamiento. ¡Mamma  mía! Carísimo y escasísimo, aunque puedes encontrarte con sorpresas, te piensas que si bajas más no habrá sitio pero sí que lo hay. Por intentarlo no pierdes nada. El pueblo parece como si fuera una montaña con una gran pendiente donde un gigante ha arrojado desde lejos las casas y donde cayeron allí se quedaron. Es un rincón colorista, coqueto, lleno de callejuelas y comercios curiosos. Casi parece un laberinto.


Te das una gran caminata hasta que consigues llegar al mar. Eso sí, intenta no ir en verano, tiene que estar abarrotado.


Con su iglesia casi a pie de arena, sus barcas y su gente. Todo un lujo de espectáculo visual.


De verdad que es un lugar con mucho encanto, pero claro, yo lo vi en abril, no me imagino còmo estará en agosto. Por cierto hay que estar en forma si decides recorrerla a pie, bajar como siempre más fácil que subir, pero siempre merece la pena.




AMALFI.
Otro de los imprescindibles. Lo bueno de ir por libre es que el camino es espectacular y hay diversos miradores donde poder pararte a contemplar la belleza de la zona. Además aquí los frutos cítricos son la estrella y te encuentras por el camino numerosos puestos con limonadas o naranjadas fresquitos que sientan fenomenal.


En Amalfi tienes que visitar su catedral.



Posee además un gran paseo marítimo, más fácil de manejar que el anterior pueblo.


Una imagen lo dice todo.

RAVELLO
Con sus impresionantes vistas y famosa por sus parques. Nos puedes perderte la Villa Rufollo con sus miradores y jardines


 y la Villa Cimbrone 


De vuelta ya a Sorrento, en sol comenzaba a caer, y con tanta ansia de conocer se nos olvidó hasta comer, jeje.
Paramos a ver el atardecer con una gran cerveza, en un banco y con la isla de Capri en frente. Momento estelar donde los haya.


 Ahora casi anocheciendo pudimos ver que cualquier rincón tiene su aquel, incluídos los que no salen en ningún sitio, ni están catalogados como los mejores, pero si la compañía es perfecta, cada rincón cuenta más. Descubre los tuyos...






Comparte si te apetece...😀😀😀😀😀😀😀😀